¿Qué debes tomar en cuenta a la hora de hacer una migración a la nube?

1. Necesidades

Lo primero y más importante es evaluar las necesidades, tanto presentes como futuras. Aunque el servicio de Cloud Computing es escalable y puedes contratar mayor capacidad de almacenamiento o ancho de banda en un futuro, es conveniente tener claras cuáles son las necesidades desde el primer momento.

Evalúa de forma detallada cuál es el peso y formato de todos los archivos y bases de datos.

2. Modelo de servicio

Hay que tener muy claros cuáles son los distintos modelos de servicio que existen para escoger aquel más adecuado.

  • Infraestructura como Servicio (IaaS): es el servicio de Computación en la Nube más básico. Tal y como su propio nombre indica, proporciona lo que se conoce como infraestructura de computación, en la que se engloban máquinas virtuales y otros recursos.
  • Plataforma como Servicio (PasS): en este caso, el proveedor de Cloud Computing ofrece un entorno de desarrollo para desarrolladores de aplicaciones móviles. Así, los desarrolladores pueden disponer de una serie de herramientas, además de diversos canales para la distribución.
  • Software como Servicio (SaaS): en este modelo, los usuarios tienen acceso al software, incluyendo los recursos e infraestructuras necesarios para la correcta entrega del servicio.

3. Sistemas operativos en Cloud

Es esencial conocer los sistemas operativos en Cloud y elegir aquel que mejor se adapta a las características concretas de cada proyecto. Ubuntu es uno de los más populares, y permite crear una nube en ownCloud. En ella, los usuarios tienen una gran selección de opciones y funcionalidades disponibles. 

4. Plan de Migración

Por supuesto, es fundamental planificar la migración. Son tres los escenarios posibles. 

  • Apagar y levantar: este modelo es aplicable a todas aquellas aplicaciones que se migran en base al modelo IaaS privado. El servicio se traspasa a máquinas virtuales que proporciona el proveedor de Cloud Computing.
  • Implantar y migrar: en este caso, la aplicación se hace sobre las aplicaciones de nueva implantación en la empresa, generalmente en modelo SaaS.
  • Apagar y desmantelar: se aplica a aquellas aplicaciones que se han quedado obsoletas y/o que ya no aportan valor alguno a la actividad de la compañía.

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